Dolor mandibular

¿Dolores en la mandíbula? Descubre como ejercitar tu ATM

Después de los últimos consejos en nuestro blog para atajar esos molestos dolores cervicales, hoy vamos a centrarnos en la articulación temporo-mandibular, comúnmente conocida como ATM. Es una de las estructuras más importantes del organismo y es considerada la articulación más compleja del cuerpo, ya que gracias a ella la mandíbula puede ejecutar los movimientos relacionados con la masticación, el habla y la deglución.

Además,  su disfunción es una de las principales causas de cefaleas en adultos y de problemas relacionados con los procesos de masticación y deglución, y la contractura de la musculatura que la conforma puede generar mucho dolor e impotencia funcional. Al estar íntimamente relacionada con los dientes tanto la morfología de éstos como la falta de ellos afectan a su funcionalidad, y su topografía está estrechamente relacionada con la alimentación del individuo.

Hasta hace poco tiempo mucha gente ni siquiera sabía de su existencia, hoy en día se conoce más debido a que es una de las estructuras afectadas por el bruxismo o rechinar de dientes,  parafunción mandibular cada vez más extendida por el estrés ocasionado por el ritmo de vida que llevamos.

Anatomía de la articulación ATM

La articulación temporo-mandibular está formada por el hueso temporal y la mandíbula. Sus componentes anatómicos principales son las superficies articulares (cóndilos mandibulares y cóndilo y fosa mandibular del temporal), el disco articular, el sistema ligamentoso y la musculatura. El disco articular permite  que las dos superficies articulares funciones de manera distinta. La porción superior se mueve de forma rectilínea y permite la traslación de los cóndilos y la porción inferior funciona como bisagra, permitiendo la rotación de los mismos. Los ligamentos actúan limitando el movimiento del disco respecto al cóndilo y son los responsables del movimiento de bisagra de la ATM. La musculatura propia de la articulación permite los movimientos mandibulares y realizan su función con un alto grado de sincronización.

¿Qué ocurre si se produce una lesión de la articulación temporo-mandibular?

Si tenemos una disfunción de la ATM podemos desarrollar dolor de cabeza, de oído, de dientes, bruxismo, padecer ruidos articulares, chasquidos, bloqueo o restricciones de la articulación… pero que se presente esta sintomatología no quiere decir que tengamos una lesión real en la articulación, muchas veces una contractura de la musculatura masticatoria es la responsable de los dolores mandibulares. En muchas ocasiones, la musculara impide la apertura total de la boca y provoca dolores irradiados al resto de la cabeza.

Por otro lado, hay algunos factores que pueden contribuir a la aparición del dolor; el más común es el estrés y la falta de sueño, que en la mayoría de las ocasiones provoca el rechinamiento de dientes o bruxismo, la presión excesiva sobre la articulación y la aparición de contracturas en la musculatura de la boca.

Otro factor muy común es la mala postura que  desarrollamos en nuestro puesto de trabajo, no sentarnos bien delante del ordenador suele tensionar considerablemente la musculatura de la espalda, cuello y cara. Una mala mordida, masticar chicle o realizar movimientos no funcionales con la boca pueden ser también los causantes del dolor.

¿Cómo podemos prevenir la aparición del dolor en la mandíbula?

Lo primero que tenemos que hacer es evitar los impactos directos sobre la articulación, así que es recomendable el uso de protecciones si realizamos algún trabajo o deporte de riesgo.

Debemos masticar suave y lentamente y evitar los movimientos bruscos y exagerados sobre la articulación y visitar con periodicidad al dentista para mantener una buena salud dental.

¿Qué hacer si ya tenemos dolor mandibular?

Si comenzamos a padecer dolores mandibulares es recomendable acudir a un fisioterapeuta para relajar la musculatura, movilizar la articulación y liberar tensión para que el dolor disminuya. Además, podemos realizar algunos ejercicios controlados nosotros mismos para aliviar la tensión mandibular, y teniendo en cuenta que no deben provocar dolor:

  • Apertura y cierre de la boca: Realizaremos 6 series, de manera lenta y controlada y sin llegar al límite de apertura.

Ejercicios para dolor de mandíbula

  • Introducir el mentón: Coloca tu mano en el mentón y de forma lenta aprieta la mano contra él hasta crear una papada. Aguanta unos segundos en esta posición y relaja. Realiza de 6 a 10 repeticiones.

Ejercicios para dolor mandibular

  • Apertura de la boca ejerciendo un poco de resistencia  en la barbilla con la mano: De esta manera conseguiremos fortalecer la musculatura y aliviar los síntomas de la ATM. 6 repeticiones.

Ejercicios para dolor de la ATM

  • Cierra de la boca con resistencia: apoya dos dedos en la dentadura de abajo y abre la boca. Ejerce una ligera presión hacia abajo en el momento que intentes cerrar la boca para provocar resistencia en el movimiento. 6 repeticiones.
  • Lateralizaciones de mandíbula: Abre ligeramente la boca y comienza a movilizar los dientes inferiores de un lado a otro, de esta manera conseguiremos aumentar la movilidad de la articulación y liberar tensión. Realizar de 6 a 10 repeticiones.

En Clínica Fisalia te ayudamos a eliminar el dolor en tu ATM con nuestras sesiones de fisioterapia especializada, además de prevenir que estos se agraven y sea más complejo abordar las molestias en tu mandíbula.

2 comentarios en “¿Dolores en la mandíbula? Descubre como ejercitar tu ATM”

  1. Laura una sesion genial ayer! Tengo la espalda muchisimo mas descargada! Es una grandisima profesional y ademas le sienta genial el corte de pelo! No tiene que ver con el articulo pero me apetecia compartirlo y no sabia muy bien donde!

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