Tratamiento de la inmovilización con fisioterapia

Efectos de la Inmovilización y Tratamiento con Fisioterapia

El síndrome de la inmovilidad es el descenso de la capacidad que tiene una persona para realizar movimientos, que conlleva a un deterioro de su relación con el entorno y origina dependencia para desempeñar las actividades de la vida diaria (AVD).

Se define como el estado de carácter permanente en el que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria.

Se clasifica en inmovilidad relativa (la persona tiene vida sedentaria, pero es capaz de moverse) y absoluta. La inmovilización puede ser por problemas musculoesqueléticos, neurológicos o cardiovasculares.

En el tratamiento del síndrome de la inmovilidad, la fisioterapia tiene un papel imprescindible, utilizando todas sus herramientas para disminuir las secuelas y actuando en colaboración con las personas de su entono, para la prevención de caídas y complicaciones derivadas de la inmovilidad. Este tratamiento tendrá como objetivo alcanzar el nivel de movilidad anterior en la medida de lo posible.

Prevención de la inmovilidad a través de la fisioterapia

El primer paso para tratar la inmovilidad es una buena prevención a través de la fisioterapia. Esta prevención se puede dividir en primaria, secundaria y terciaria.

  • Primaria: se busca mantener el grado de movilidad a través de la realización de ejercicio terapéutico aeróbico a baja intensidad como subir escaleras o sentadillas.
Sentadilla para prevención primaria de la innmovilidad
Prevención primaria
  • Secundaria: una vez instaurada la inmovilidad, es muy importante la detección precoz. Se debe trabajar la adaptación a las nuevas circunstancias. Se debe realizar cinesiterapia activa-asistida y ejercicios de fortalecimiento en descarga.
  • Terciaria: incluye el tratamiento de las complicaciones. Cinesiterapia pasiva y ejercicios posturales.

Tratamiento de la inmovilidad con fisioterapia

Una vez instaurada la inmovilidad, el tratamiento de fisioterapia se basa en:

Tratamiento de la inmovilidad

Identificar las causas, entrenar y rehabilitar físicamente al paciente, solucionar problemas del entorno (ayudas técnicas y adaptación).

Ejercicio con palo tratando la inmovilidad con fisioterapia
Tratamiento de la inmovilidad

Manejo de complicaciones específicas

Manejo de úlceras por presión, incontinencia urinaria y fecal, desarrollo de un programa de ejercicios adaptado a la persona para evitar rigidez articular, acortamientos musculares, atrofia muscular, pérdida de trofismo en articulaciones, pérdida de resistencia de ligamentos y huesos, etc. A través de estiramientos, masoterapia, ejercicios de movilización con pelota de Pilates o ejercicios de fuerza con gomas.

Promoción de la salud

A través de la participación de la familia o el entorno y del desarrollo de las actividades convenientes. El plan de tratamiento seguirá unos pasos específicos y progresivos sin forzar la capacidad funcional de las personas. Así, estos pasos se desarrollan en función del nivel de movilidad:

  • Encamamiento: incorporación progresiva.
Movimiento para levantarnos de la cama
  • Sedestación: mantenerse sentado.
Mantenerse sentado en una cama o camilla
Sedestación
  • Transferencias: por ejemplo, cambio de sentado en la cama a ponerse de pie.
Paso de sedestación a bipedestación
  • Bipedestación: mantenerse de pie.
Mantenerse de pie o bipedestación
Bipedestación
  • Deambulación: caminar en principio con ayudas técnicas como andador o bastones o una persona agarrando.
Caminando con ayuda de bastón

Reacondicionamiento vascular

Para mejorar la fuerza y la resistencia se pueden realizar ejercicios de resistencia progresivos con uso de lastres en los tobillos, realizando una marcha haciendo flexión de rodillas máximo. La marcha puede ser hacia delante, hacia los laterales o hacia atrás.

Potenciando los miembros inferiores

Entrenamiento de coordinación y equilibrio

Para conseguir un buen control postural en el equilibrio de pie, es necesario lograr en primer lugar un equilibrio estático, progresando poco a poco a actividades de equilibrio dinámico, de lo más simple como lo es tirar una bola en apoyo bipodal, hasta actividades más complejas como el equilibrio monopodal.

Equilibrio monopodal, sobre una sola pierna
Equilibrio monopodal
Ejercicio con bola en apoyo bipedal

Ejercicios de fisioterapia respiratoria

La fisioterapia respiratoria es muy importante en pacientes inmovilizados, sobre todo en enfermedades como la actual COVID-19. Los siguientes ejercicios son esenciales:

  • Respiración con labios fruncidos: inspirar lentamente por la nariz, aguantar el aire 2-3 segundos y soplar lentamente frunciendo los labios.
Ejercicio respiratorio
  • Respiración abdominal o diafragmática: tumbado boca arriba con piernas flexionadas, se coge aire hacia la barriga por la nariz y se expulsa lentamente por la boca con labios fruncidos (2 o 3 veces al día unas 15 repeticiones).
Fisioterapia respiratoria
  • Ejercicios de espiración con ayuda de una botella de plástico y una pajita. Lo que se intenta conseguir es dificultar ligeramente el expulsar el aire con el objetivo de ayudar a mover las secreciones más profundas. Se realizan espiraciones en una botella de agua a través de una pajita o tubo de plástico, durante 5-10 minutos dos veces al día.
Ejercicio respiratorio con botella y una pajita

Esperamos que con este artículo hayas aprendido lo que supone la inmovilidad y cómo la fisioterapia puede tratarla. Si quieres obtener más información o resolver alguna duda, contacta con nosotros en la calle Granada 38 o a través del teléfono 914343526.

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