Periostitis tibial, síntomas y tratamiento

Periostitis Tibial: Síntomas, Tratamiento y Ejercicios Recomendados

La periostitis tibial es una de las lesiones más frecuentes entre corredores y entre personas que practican deportes de impacto.

Hoy hablaremos acerca de por qué se desarrolla y qué podemos hacer para mejorar los síntomas y evitar que se vuelvan a producir.

¿En qué consiste la periostitis tibial?

La periostitis tibial es la inflamación aguda del periostio de la tibia, una membrana que recubre al hueso y que está altamente inervada.

Normalmente la inflamación se produce como consecuencia de una sobrecarga de la zona por movimientos de impacto repetitivos, aunque en algunas ocasiones aparece tras sufrir un impacto directo sobre el hueso.

El uso de un calzado inadecuado, una mala técnica a la hora de realizar la actividad deportiva o la práctica de la carrera por un terreno duro como el asfalto pueden ser factores que causen el inicio de la patología.

Síntomas de la periostitis tibial

  • Dolor a lo largo del borde interno de la tibia, que se puede desarrollar en una sola pierna o en las dos.
  • Aumento del dolor al ejercer presión sobre la zona afectada. A veces podemos encontrarnos pequeños bultos a lo largo de la tibia al realizar la palpación.
  • Posible rigidez y sensación de dolor en los gemelos y el sóleo. La realización de flexión plantar del tobillo y flexión de los dedos de los pies puede desencadenar un aumento del dolor.

En un primer momento, el dolor será leve y se sufrirá únicamente durante el desarrollo de la actividad deportiva, posteriormente, podrá ir incrementándose y aparecer en reposo e incluso por la noche.

Tratamiento de la periostitis tibial con fisioterapia

El tratamiento de elección en una fase inicial de la patología es el descanso de la actividad deportiva y la aplicación de frío en la zona.

Una vez que se haya pasado la fase aguda, podremos comenzar con el tratamiento de fisioterapia.

El objetivo de la fisioterapia en el tratamiento de la periostitis es, por un lado, reducir el dolor, utilizando principalmente técnicas de terapia manual para relajar los tejidos y aplicando un vendaje neuromuscular (kinesiotaping) para drenar y descontracturar; por otro lado, buscaremos el origen del problema.

Aplicando terapia manual para relajar tejidos.
Terapia manual para relajar tejidos
Aplicando vendaje neuromuscular en la zona de la tiba para drenar y descontracturar.
Kinesiotaping para drenar y descontracturar

Si la aparición del dolor es consecuencia de un mal entrenamiento, aconsejaremos a nuestros pacientes que cambien de calzado por uno más acorde a sus necesidades o que eviten entrenar sobre terreno irregular.

Si, por otro lado, el problema deriva de una mala ejecución durante el entrenamiento, les enseñaremos una serie de ejercicios para que los realicen y puedan relajar la musculatura de la pierna.

Muchas veces es aconsejable que los pacientes se hagan un estudio biomecánico de la pisada, por si fuera necesario el uso de plantillas correctoras especiales.

Ejercicios recomendados para tratar la periostitis tibial

Os proponemos a continuación una serie de sencillos ejercicios para que podáis practicarlos en cualquier lugar, incluso en vuestros domicilios.

Estiramiento del tibial anterior

Nos colocaremos de pie y nos agarraremos a una superficie estable para no perder el equilibrio.

Dejaremos una pierna estirada y atrasaremos la pierna que va a realizar el estiramiento, flexionando ligeramente la rodilla y realizando una flexión plantar de tobillo, apoyando los dedos de los pies en el suelo.

El ejercicio consistirá en intentar apoyar la mayor parte del empeine que podamos sobre el suelo, pudiendo flexionar la rodilla de la otra pierna para aumentar el estiramiento.

Una vez que notemos la tirantez, aguantaremos en la misma posición entre 20 y 30 segundos.

Estiramiento del tibial anterior

Estiramiento de gemelos y sóleo

Nos colocaremos de pie, apoyados en una pared. Adelantaremos una pierna y flexionaremos ligeramente la rodilla. Trabajaremos con la pierna que se queda atrás.

Para estirar el gemelo, mantendremos una extensión de rodilla de la pierna atrasada y desplazaremos nuestro centro de gravedad hacia delante, pudiendo flexionar un poco más la rodilla de la pierna adelantada.

Para estirar el sóleo, nos colocaremos en la misma posición, pero flexionando ligeramente la pierna de atrás. Mantendremos ambos estiramientos entre 20 y 30 segundos.

Potenciación del músculo glúteo medio para aumentar la estabilidad de cadera y pierna

Nos colocaremos tumbados de lado, con las piernas totalmente estiradas y apoyaremos la mano del brazo que se queda arriba sobre el suelo.

Subiremos la pierna de arriba lentamente, aguantaremos 5 segundos en el aire y la bajaremos.

Realizaremos dos series de 10 repeticiones con cada pierna.

Flexión dorsal con ambos pies

Nos colocaremos de pie, agarrados a una superficie estable para no perder el equilibrio.

Manteniendo la espalda recta, haremos una flexión dorsal con ambos pies, es decir, intentaremos llevar las puntas de los dedos hacia arriba.

Haremos dos series de 10 repeticiones cada una.

Flexión dorsal llevando las puntas de los dedos hacia arriba
Flexión dorsal llevando las puntas de los dedos hacia arriba

Ejercicio elevando el talón

Nos colocaremos de pie, agarrados a una silla. Levantaremos el pie de la pierna que no trabaja del suelo y flexionaremos la rodilla.

El ejercicio consistirá en elevar el talón de la pierna que está apoyada en el suelo y mantenerlo en el aire durante dos segundos.

Realizaremos 10 repeticiones.

Ejercicio elevando el talón
Ejercicio elevando el talón

Esperamos que este artículo te haya resultado útil y te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros si tienes alguna duda o si padeces de periostitis tibial.

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