Latigazo o esguince cervical

Síndrome del latigazo cervical: prevención, síntomas y tratamiento

El síndrome del latigazo cervical (whiplash en inglés) o esguince cervical es el resultado de un traumatismo, producido usualmente en un accidente de tráfico, aunque puede tener otras causas como caídas hacia atrás o golpes bruscos, por ejemplo.

Los músculos del cuello sufren una hiperextensión o hiperflexión superando sus límites de movimientos.

Movimiento de los músculos del cuello que provocan latigazo cervical

Grados de lesión asociados al esguince cervical

En función de la afectación se distinguen diferentes grados de lesión:

  • Grado 0: no hay signos o síntomas ni cervicalgia.
  • Grado I: cervicalgia o rigidez sin signos físicos (no hay signos clínicos observables).
  • Grado II: cervicalgia con pérdida de recorrido articular o puntos dolorosos a la palpación, signos músculos-esqueléticos.
  • Grado III: síntomas en cuello y signos neurológicos, como disminución o ausencia de los reflejos sensitivos profundos, debilidad o déficit sensitivo.
  • Grado IV: síntomas en cuello y fractura o luxación cervical.

Síntomas más habituales del latigazo cervical

Afecta principalmente a los músculos y tendones. Dado que la lesión se concentra principalmente en cuello y espalda, estas son las zonas más susceptibles de provocar dolor, aunque es posible que este dolor no aparezca hasta pasadas 24-48 horas.

Las contracturas musculares provocadas pueden limitar el movimiento articular, dificultando mantener una postura recta y llevar con ello a un cambio postural en la persona.

Por lo tanto, los pacientes pueden presentar:

  • Dolor cervical que aumenta con el movimiento y está asociado a contractura y limitación de la movilidad.
  • Debilidad, pesadez y/o fatiga en la zona del cuello y extremidades superiores.
  • Cefaleas en general por causa muscular. Suele durar meses después del accidente.
  • Vértigo.
  • Parestesias, sensación de hormigueo y de entumecimiento de las manos y dedos.

Tratamiento para el esguince o latigazo cervical

Podemos distinguir dos tipos de tratamiento para el latigazo cervical:

  • Tratamiento farmacológico: para reducir la inflamación y el dolor en la fase aguda, prescrito por el médico y que suele incluir anti-inflamatorios y relajantes musculares.
  • Tratamiento conservador: en el que incluiremos la fisioterapia. Sus objetivos son: disminuir el dolor y la contractura muscular, recuperar amplitud articular y evitar o eliminar la atrofia muscular.

En la actualidad, se recomienda el uso restringido del collarín, reservándolo para situaciones de mayor riesgo y disminuyendo su uso lo antes posible,  ya que no sólo no mejora la evolución de los pacientes sino que la empeora, el reposo prolongado puede provocar atrofia por desuso, contracturas y aumentar la sensación de discapacidad.

Tratamiento con fisioterapia

El tratamiento se ajustará en función de la fase de recuperación en la que se encuentre el paciente e incluirá:

  • Termoterapia: en las fases agudas y subagudas (aproximadamente en las primeras 48 horas) se aplicara crioterapia (hielo) con el fin de disminuir la inflamación, que puede mantenerse durante el resto del tratamiento, combinarlo con calor o sustituirlo por este.
  • Electroterapia: para producir analgesia.
  • Masoterapia y tratamiento de puntos gatillo miofasciales, con el fin de que desaparezca restricciones de movimiento y contracturas mediante masaje, tanto de la zona cervical, cintura escapular y columna dorsal.
Tratamiento de puntos gatillo miofasciales para el esguince cervical sobre camilla
Tratamiento de puntos gatillo
  • Cinesiterapia pasiva, activa-asistida, activa, activa-resistida, lo que se traduce a movilizaciones que en fases iniciales serán suaves y pasivas (la movilización se hará sin activación muscular, es decir la realizara el fisioterapeuta) e irán progresando para que el paciente poco a poco vaya activando musculatura y lo realice de forma individual, hasta fases finales en las que la movilidad será resistida.
Ejercicios de movilización de la columna cervical
  • Movilización articular, en las fases iniciales no haremos manipulaciones.
Movilización articular aplicando fisioterapia en camilla
Movilización articular

Ejercicios recomendados para tratar el esguince cervical

Estos ejercicios se realizarán en fases en las que el paciente puede realizar movilizaciones activas sin problema y van a depender de la movilidad de cada paciente (serán indicados de forma específica para cada caso-paciente).

  • Colócate en posición recta mirando hacia adelante. Trata de tocar con tu oreja derecha el hombro derecho y repite el mismo movimiento sobre el hombro contrario. Trata de no encoger los hombros al realizar este ejercicio.
Sentados tratando de tocar la oreja con el hombro
Trata de tocar el hombro con tu oreja
  • Con la espalda recta realiza círculos lentos tanto en una dirección como en la contraria.
Círculos lentos en ambas direcciones en posición sentada
Realiza círculos lentos en ambas direcciones
  • Trata de mirar hacia arriba como si tratases de apuntar tu barbilla hacia el techo. Repite este mismo gesto mirando hacia el suelo poniendo tu barbilla sobre el pecho.
Mirando hacia el techo y hacia el suelo en posición sentada
Mirando hacia arriba y hacia el suelo
  • Para estirar la musculatura del hombro, eleva los hombros simultáneamente hacia el techo.
Ejercicio elevando los hombros para estirar su musculatura
Elevando los hombros
  • Realiza círculos con tus brazos, primero tiempo hacia delante y después hacia atrás.
Círculos hacia delante y hacia atrás con los brazos estirados
Círculos hacia delante y hacia atrás
  • Realiza ejercicios contra resistencia. Coloca tu mano en un lateral de tu cabeza y aplica una presión creciente. Al resistir este movimiento con la cabeza, sentirás cómo los músculos se contraen. Realiza lo mismo colocando la mano en la frente y empujando hacia delante y en sentido contrario colocando la mano detrás de la cabeza. Mantén la presión durante 10 segundos por cada lado y relaja gradualmente.

Control motor en el latigazo cervical

Actualmente hay muchos estudios que relacionan una pérdida del control motor y de alteraciones del control postural con el dolor cervical crónico y destacan la importancia de entrenar la musculatura profunda estabilizadora para el tratamiento de las cervicalgias.

El control motor es la integración correcta de las fases del movimiento en las que los músculos estabilizadores (musculatura profunda) trabajan en la fase preparatoria (se activan antes de hacer el movimiento) y posteriormente los músculos dinámicos (superficiales generalmente) realizan el movimiento.

Es importante que se siga este patrón de movimiento, ya que la debilidad de musculatura profunda conlleva su alteración y por consiguiente mayor trabajo de musculatura dinámica provocando sobrecargas y dolor.

Cómo podemos prevenir un latigazo cervical al volante

De forma preventiva es aconsejable que el reposacabezas del vehículo este lo más cerca posible de la cabeza, debiendo colocar en respaldo del asiento lo más vertical posible.

El centro del reposacabezas debe coincidir con el centro de la cabeza, aproximadamente a la altura de las orejas, tal y como se muestra en la siguiente imagen.

Postura correcta al volante

Desde Fisalia ofrecemos un tratamiento adecuado al grado de lesión de cada uno de nuestros pacientes. Por eso, no dudes en ponerte en contacto con nosotros si tienes alguna duda sobre tu patología o sobre el artículo de hoy. ¡Un saludo y hasta pronto!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba
Abrir WhatsApp
1
¡Hola! 👋🏻

¿En qué podemos ayudarte? 🙂